Sesión VI
ASESINATO EN EL PARQUE
Percival recibe como un puñetazo en el estomago la noticia de la muerte del doctor y, cuando llega al trabajo, es interrogado por un compañero mas experimentado: el detective de Scotland Yard llamado Andrew Taylor. Ambos comparten información que saben de los casos que están siguiendo y Percival le cuenta su teoría sobre una posible conexión entre el tumulto del teatro, el caso del muelle y el asesinato de Lionel Trollope. El detective Taylor no parece muy convencido aunque encuentra algunas asociaciones que Percival dejó pasar por alto. Ambos acuerdan ayudarse en sus respectivos casos y Percival se dirige a casa de Virginia, donde se encuentra con el resto del grupo de investigadores.
En un salón que ahora hace las veces de centro de operaciones del grupo. Todos comparten el shock por la muerte del Dr. Trollope, pero Virginia está devastada. deciden dividirse para investigar, por lo que Virginia se dirige a la comisaria de Scotland Yard, Percival al parque Saint James, Cskaska y la dupla de Henry-Berthran se quedan reunidos para debatir e intercambian información.
Cuando Percival llega al parque, localiza fácilmente la escena del crimen y tras examinarla, se dirige al único testigo del asesinato: un niño que se dedica a vender periódicos llamado Tommy Wilson. Tras una charla que incluyó un goteo constante y creciente de dinero, llega a la conclusión de que uno de los asesinos debía ser el tipo que les estaba siguiendo el día anterior cuando caminaban hacia la casa del Doctor. Tras algunos sobornos mas, descubrió que el asesino llevaba algo colgado que el Lionel logró arrebatarle en el forcejeo que tuvieron cuando fue apuñalado y que el niño sustrajo de la escena del crimen antes de que llegara la policía, tras lo cual el niño se lo vendió: Un silbato hecho de un material extraño, tallado con formas horripilantes y siniestras que no auguraban nada bueno.
Por otra parte, Virginia fue interrogada por el detective Taylor durante bastante tiempo y la dupla Henry-Berthran se dirigen a la biblioteca a buscar El Rey de Amarillo o información sobre algún ocultista que pudiera tener dicho tomo, pero la búsqueda resulta bastante infructuosa. Cskaska en cambio, busca datos sobre el puerto y lo allí acontecido.
Cuando cae la tarde, Percival se reúne con Virginia, enseñándole el silbato. Virginia decide examinarlo con detenimiento pero sin atreverse a tocarlo. Ante la duda de que utilidad podría tener el extraño artefacto, Virginia toma la decisión de hojear la copia de Estus de El Rey de Amarillo en busca de respuestas, pero solo descubre que la obra es demasiado profunda y onírica como para sacar un dato tan concreto solo con una revisión inicial.
Cuando Berthran llega a casa, Virginia ha tomado la decisión de leer el Rey de Amarillo por completo, convencida que ir a medias tintas no ayudará a resolver el misterio. Esto les lleva a una No-Romántica discusión de No-Enamorados en la que el No-Matrimonio vive un intenso drama digno de las obras de amor mas profundos... pero sin amor, solo amistad (o eso dicen).
Finalmente, Virginia se impone y comienza la lectura del libro aun con los intentos de Berthran por sabotearla de manera lo menos intrusiva posible. Percival, se reúne con Taylor e intercambian nuevamente información de sus respectivos casos y termina el día. ¡Pero no hay descanso! pues en la mañana Virginia recibe una carta...
Una carta póstuma del Lionel Trollope, escrita el día de su muerte, poco antes de ser asesinado.
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