Sesión VII

Una carta desde el Mas Allá 

En la mañana, preocupado por qué Virginia se leyera el libro, Bertram le pidió a Percival que viniera a casa, por si ayudaba a convencerla.

La llegada de la carta póstuma del Dr. Trollope provocó un cambio en estos planes, pues Virginia decidió llamar a Cksaska y pedirle que se uniera, para poder hablar todos del asunto, pues nuevos datos se habían revelado.

Una vez reunidos, todos leyeron la carta en la que Lionel les explicaba lo que no fue capaz de contarles en persona. En su relato, nuevos nombres aparecieron en la palestra: el anticuario Lawrence Bacon, una posible novia mencionada solamente como Srta. Harston y un detective privado al que el hermano de Alexander contrató para seguirle a el y sus malas compañías: Vincent Tuck.

También se hacía mención a qué Alexander escribió un extraño libro con parte del texto en alemán, llamado "El Caminante del Lago".

El Doctor terminó la carta revelando que la última vez que visitó a Roby, tuvo una visión en la que vio un suceso que, al observarlo en retrospectiva y con conocimiento de los hechos acaecidos, no fue otro que su propia muerte a manos del misterioso asesino, que en según la descripción dada, encaja perfectamente con el tipo que Percival vio siguiendo al grupo antes de ir a casa de Trollope.

Con todos estos misterios sobre la mesa, el grupo se propuso investigar todo el asunto más a fondo debido a que ya ha habido varias muertes relacionadas con Roby en las cuales aunque no ha participado aparentemente, si que han fallecido sus allegados o conocidos.

Buscando unir puntos en esta oleada de sangre y locura, los investigadores revisaron los documentos que tenían y comenzaron a extraer los nombres que les parecían relevantes, las situaciones o cosas extrañas, las dudas y miedos que tienen, etc...

Finalmente crearon un panel de investigación en un salón de la casa de Virginia, el cual se decidió que sería la base de operaciones del grupo. 

Juntos fueron poniendo fotos, artículos de periódicos, notas y post it, los unieron con cuerdas y chinchetas, intentando dar un sentido a un misterio que se les escapa.

Pasaron la mañana tomando el té que Bertram les había preparado, discutiendo que era importante añadir y que no, que persona parecía estar relacionada con cual, que misterios había y, a medida que avanzaban, casi todo parecía tener un punto en común:

Alexander Roby.

El grupo se planteo que líneas de investigación tomarían primero y decidió que investigarían al anticuario Lawrence Bacon, que parece haber sido algún tipo de mala influencia para Roby. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sesión VI

Sesión V